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5,6

Restaurante La Mandarina

De 20€ a 30€ Vegetariana / Orgánica
Map
Vinyals, 50 08041 Barcelona

El restaurante La Mandarina, cercano al relajado parque del Guinardó, es un restaurante de cocina mediterránea que apuesta por una comida de calidad y de pocas calorías. Considerado el mejor vegetariano de Barcelona, en él encontrarás únicamente productos completamente fresco, así como opciones para los más gourmet.

El ambiente, también cuidado al máximo, evoca la calidez de una naturaleza relajada, en calma, ideal para una íntima cena en pareja o una pequeña celebración especial, donde además de comer bien comeréis sano.

La Mandarina es un espacio único en Barcelona del que con toda seguridad te volverás un habitual gracias a su combinación de comida natural y ecológica, su cordial trato y un ambiente propio de un oasis.

Opiniones
5,6
sobre 17 opiniones

7,5

La comida muy bien.El proceso de reserva fatal, sobre todo por parte de Restalo que no nos ofreció ninguna alternativa. Tuvimos que esperar una hora y media para entrar; desde las 20:30 que teníamos la reserva hasta las 22:00

Antonio fue al restaurante en familia. Fecha de la opinión: 23/08/13
Cliente desde el 20/03/2012   |  Fan
Comentario ofensivo

183521
6,8

La bebida no entra en el precio y se pasan de cara en relación al precio del menú. El servicio está bien y la comida no está mal, calidad precio con el descuento esta correcto.

Juan fue al restaurante con los amigos. Fecha de la opinión: 27/10/13
Cliente desde el 15/03/2012   |  Incondicional
Comentario ofensivo


2

Muy, muy mal. El peor restaurante por Restalo al que hemos ido nunca. Empecemos por los primeros platos: gazpacho de naranja (poco pero bien), rollito vegetal (frío para nuestro gusto), paté de pimiento de piquillo (podía ser de pimiento o de cualquier cosa porque no sabía a nada. Asimismo, la cantidad por persona a probar era del tamaño de una aceituna), ensalada de queso brie, membrillo y nueces (8 hojitas de lechuga, 3 trocitos minúsculos de queso y 4 de membrillo). Segudos platos: wok de tallarines y verduras (pésimo) ,media hamburguesita por persona de proteínas, cebolla, queso rallado (como el que se echa a los macarrones) y un pan que para disimular que estaba seco lo torraron, risotto de bolets recalentado en el microndas, apelmazado, con consistencia de cemento y sin sabor y finalmente gnoquis de gorgonzola (con consistencia de pasta de empastes de los dentistas). Postres: melón a trocitos (los cuales tenías que pescar con una cuchara por que no trajeron tenedor), un bizcocho seco, helado de chocolate y algún tipo de fruta carmelizada. Al final nos cobraron 4’5 eur por una lata de Estrella y un agua pequeña de plástico. A juzgar por la cara con la que salieron el resto de comensales, todo el mundo salió algo decepcionado. Viendo las últimas opiniones y nuestra experiencia, poco futuro tiene este restaurante si no se ponen las pilas, y es una lástima porque el sitio podría dar mucho de sí.

Ivan fue al restaurante con su pareja. Fecha de la opinión: 14/09/13
Cliente desde el 23/12/2010   |  Incondicional
Comentario ofensivo


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8
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